La edad de las actrices

Con frecuencia me sigue pasando, esta misma mañana, que me paren por la calle para preguntarme si yo...soy yo. Por supuesto, afirmo con mi mejor sonrisa,  dando por seguro el halago hacia mi humilde persona, así como el  reproche que sigue, hacia Televisión Española por no emitir ya  programas tan bonitos como aquellos de antaño.
Siempre es lo mismo.
Lo siguiente es que la señora ( porque siempre son señoras ), me aclare que ella veía esos espacios tan buenos…¡cuando era una niña!
¡ Fatídica frase!
Llegado este punto, mi mejor sonrisa se trueca en un rictus de circunstancia adversa, y se aflauta mi dulce voz  para corregir a la señora ( que hace décadas peina canas), un pequeño detalle cronológico, y es que ella…¡¡¡ NO ERA TAN NIÑA!!! .

 No es mi estilo el ir por la vida de ”guayabo juvenil”, ni he ocultado nunca mis años, pero también tengo mi corazoncito y el hecho de que, en un momento, se me incluya no digo ya a la tercera, sino a la cuarta edad, no es plato de gusto (llamadme rara)

Me pregunto el por qué ese interés, casi obsesivo, de añadir sistemáticamente una década a la edad de las actrices ,y eso en el más generoso de los casos. Parece como si cada una de nosotras hubiera nacido ya con  los cuarenta cumplidos.

¡Por favor, que hasta el mismo Joselito ha sido niño!

Pensad, señoras fans, que los cálculos que hacéis así,sobre la marcha, probablemente no se corresponden con la realidad. Que lo de ”yo tenía quince y ella ya debía tener.., no vale; ese “debía” es tan subjetivo que ¡¡¡NO VALE, señoras, NO VALE!!!
 Añadiré para terminar, que el arreglo posterior de que nos “conservamos” muy bien, tampoco es de recibo. Quizá, sólo quizá, la excelente “conservación”, se debe a que no somos tan ancianas como habéis supuesto…
¡¡¡CACHO BRUJAS!!!


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